A ver si les suena: empiezas un pleito por unas piñas, y cinco años después terminas hablando de megavatios.
Todo empezó en el 2019, cuando Panamá le cerró la puerta a varios productos agropecuarios ticos: lácteos, carnes, fresas, piñas. Un pleito comercial normalito, de los que uno ve ir y venir entre países limítrofes e industrias.
Pero en mayo de este año, el presidente panameño Mulino se molestó por unos reclamos públicos que hizo la mandataria Laura Fernández sobre ese mismo litigio (que ahora se pelea en la OMC), y se dejó decir que: «Por lo pronto, no hay venta de energía a Costa Rica. Así de sencillo.»
O sea, el pleito de las piñas ahora también incluye que nos prendan o apaguen la luz.
El ICE salió rápido a bajarle el drama al asunto: dijeron que Costa Rica ni siquiera tiene contratos firmes de compra con Panamá ahorita, y que no planean necesitar esa energía en lo que queda del año. Tenemos reservas, dicen, y hasta un plan para sostenernos sin depender de los vecinos.
Pero aquí está el detalle que a mí sí puso a pensar: la NOAA le está poniendo un 96% de probabilidad a que tengamos un Superniño entre este año y el próximo. Y cuando llueve menos (estos días recientes no aplica), nuestras represas producen menos, y ahí sí empezamos a necesitar comprar energía afuera.
El problema es que sin Panamá en la jugada, esa energía nos saldría carísima: Guatemala la vende casi cuatro veces más cara que lo que ofrecía Panamá.
Lo bueno es que la infraestructura para resolver esto en cinco minutos ya existe: tenemos dos líneas de interconexión con Panamá, con capacidad para mover hasta 200 megavatios entre los dos países. O sea, si algún día se arregla el pleito de fondo, no hay que construir nada nuevo, solo comenzar a trabajar en conjunto.
Por ahora, todo sigue en veremos. Y como siempre pasa con estos conflictos regionales, lo que empieza como una discusión de comercio termina afectando cosas que uno ni se imaginaba… desde el precio de un contenedor hasta, ahora, el precio de la luz (esperemos que no).
Les seguimos contando en cuanto haya novedades. Mientras tanto, en LOMUSA seguimos al tanto de las fronteras y las noticias, para que a ustedes no les agarre nada por sorpresa.

